Política de privacidad
Última actualización: 10 de octubre de 2026
Socio Pádel es una plataforma para reservar canchas de pádel, armar partidos y anotarse a clases y torneos. Esta página cuenta, sin vueltas, qué datos guardamos, para qué los usamos y cómo pedirnos que los mostremos, corrijamos o borremos, según la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales.
Qué datos guardamos
Si jugás: tu nombre, tu número de WhatsApp (es tu identidad en la app), tu fecha de nacimiento (para saber si sos menor y, si lo sos, pedirte el adulto responsable antes de anotarte a una clase), tu categoría de juego y, si los cargás, tu foto o avatar y cómo jugás (lado, zona, mejor golpe). También lo que hacés en la app: reservas, partidos, resultados, badges, a quién seguís, los aplausos que das, lo que elegís en el prode, el horario en que avisás que hoy jugás, los mensajes que escribís en los chats de partido y de clase, y las denuncias o bloqueos que hagas.
Si tenés un predio: los datos del club (nombre, dirección, canchas, horarios, tarifas), tu email de acceso y los datos de tus clientes que cargás en el panel. Esos clientes son tuyos: el panel tiene un botón para exportarlos cuando quieras. Cuando aceptás el acuerdo con la plataforma guardamos la fecha y la dirección IP desde la que lo aceptaste, como constancia.
Datos técnicos: de cada acción pública, un código que sale de la dirección IP y de una clave nuestra, en vez de la dirección —la dirección no la guardamos—, solo para frenar abuso (por ejemplo, que un robot no haga cien reservas por hora). Con esa clave el código se podría volver a asociar a la dirección: es un dato seudonimizado, no anónimo.
Cuando entrás a tu cuenta —en la app, en el panel de un predio o en el área del profe— guardamos la fecha y la ciudad, provincia y país aproximados desde donde entraste, que salen de la conexión (no guardamos la dirección IP). Sirve para detectar entradas que no son tuyas.
Cómo se usa la app: registramos qué pantallas se abren, qué botones se tocan y qué se busca, con un identificador aleatorio de tu navegador y, si estás identificado, asociado a tu perfil. Al mirar una cancha también anotamos qué día, hora y duración elegís y en qué predio, y de dónde llegaste: solo el sitio (por ejemplo, instagram.com) y la campaña del link si traía una, nunca la dirección completa. En el panel de un predio anotamos qué pantallas usa cada cuenta y de qué predio. Lo usamos para entender qué funciona y decidir qué mejorar. Para esto no guardamos tu dirección IP: solo el código seudonimizado de más arriba, para frenar abuso. Es medición propia, adentro de la plataforma — nada de esto va a Google, Meta ni ningún tercero.
Qué pasos llevan a reservar: cuando reservás una cancha o te anotás a una clase, guardamos ese mismo identificador aleatorio junto con la reserva, para entender qué pantallas se ven antes de reservar. No es tu nombre ni tu teléfono, y el predio no lo ve. Se conserva mientras se conserve la reserva.
Para qué los usamos
Para que la plataforma funcione: reservar, armar partidos, anotarte a clases y torneos, calcular tu nivel y el ranking, y que el predio sepa quién va a jugar. Para cuidar tu cuenta (quién entró y desde dónde). Y para ordenar los partidos que te mostramos según tu categoría, tus resultados, los partidos que ya te mostramos y los horarios en que solés jugar: es un orden, no te lo mostramos como puntaje. Para mostrarte cómo venís: tu racha, tu semana, tu álbum, tu clásico y tu lugar en la división salen de los partidos que jugaste. Si prendés las novedades de tu gente, también para avisarte lo que hace la gente que seguís (un partido que arman, una insignia que te dieron, que alguien empezó a seguirte) y lo que pasa en tu división, en tu predio o en el prode: como mucho una por día, nunca de 23 a 8, y solo si dijiste tu fecha de nacimiento y sos mayor de edad. Se apagan en ajustes. Del uso del panel de un predio, además, sale a qué predio tenemos que llamar porque dejó de usarlo. Nada más: no vendemos datos, no hacemos publicidad con ellos y no se los pasamos a nadie que no necesite tenerlos para darte el servicio.
Qué ve cada uno
Tu teléfono no es público. Nunca aparece en tu perfil, en los partidos ni en los rankings. Lo ve el predio donde reservás (lo necesita para atenderte) y una persona con la que hiciste match después de un partido, si los dos se eligieron.
Tu perfil sí es público: nombre, categoría, resultados, estadísticas y foto, como en cualquier ranking colgado en la pared de un club. Los chats de partido los ven los anotados a ese partido; los grupos de clase, el profe, los alumnos y el predio donde se da la clase.
Lo que ve tu gente. Lo que pasa en la cancha —un resultado confirmado, una subida de categoría, un partido que armás con lugar— le aparece a quien te sigue, si tu perfil lo deja ver (con «Nadie», a nadie). «Hoy juego» lo ven solo tus amigos, los que se siguen con vos. Quien recibe un aplauso ve quién se lo dio. En la tabla del prode aparecés con tu nombre para quien puede ver tu perfil. Y si tu perfil es para todos, dijiste tu fecha de nacimiento y sos mayor de edad, podés aparecer como leyenda de un predio: quien más jugó ahí en su categoría en los últimos 90 días. Si tenés entre 13 y 17 años no aparecés en nada de esto, salvo en la tabla del prode, y ahí solo con tu @usuario.
Lo que un profe anota de vos es solo suyo. Un profe puede llevar notas privadas sobre cómo vas en sus clases: las ve él y nadie más — ni vos, ni tu adulto responsable si sos menor, ni el predio, ni el grupo— y se borran si borrás tu cuenta. Si te anotás en la lista de espera de una clase llena, guardamos tu nombre y tu WhatsApp hasta que se libere un lugar o salgas de la lista. Y si le dejás una reseña a un profe, se muestra en su página con tu nombre de pila y la inicial del apellido.
Con quién compartimos datos
Con los proveedores que hacen funcionar la plataforma: Supabase (base de datos y archivos) y Vercel (servidores), que pueden alojar datos fuera de Argentina con medidas de seguridad estándar. Si pagás online, Mercado Pago procesa el pago con sus propios términos; nosotros nunca vemos tu tarjeta. GitHub guarda, en un repositorio privado, una copia de respaldo diaria de la base: se arma en sus servidores y se cifra antes de guardarse; se conservan las de los últimos 30 días, así que un dato que borrás puede seguir en esas copias hasta que se roten. Los mensajes de WhatsApp los abre tu propio teléfono: la app arma el texto, pero lo mandás vos. Cuando algo necesita que lo miremos (una denuncia, un pedido de predio, una devolución que no salió sola), nos llega un aviso por Telegram: dice qué pasó y cuánto, en categorías —nunca tu nombre, tu teléfono ni lo que escribiste— y quien resuelve lo hace desde el panel de administración, donde sí está el detalle.
Si activás los avisos del navegador, tu aparato queda registrado en el servicio de avisos de tu navegador (Google, Apple, Mozilla o Microsoft, según el que uses, con servidores fuera de Argentina). El aviso viaja cifrado: ese servicio no lee lo que dice. Se ve en la pantalla de tu teléfono aunque esté bloqueado —el predio, el día y la hora—, y se apagan si salís de tu cuenta en ese aparato.
Cookies y almacenamiento
Usamos una cookie firmada para recordar quién sos (dura un año, se borra saliendo de tu perfil o limpiando cookies) y el almacenamiento del navegador para preferencias como el tema claro u oscuro y para el identificador aleatorio con el que medimos el uso. Si activás los avisos, otra cookie recuerda qué aparato es este, para apagarlos cuando salís. No usamos cookies de publicidad ni de seguimiento de terceros.
Cuánto tiempo los guardamos
Tu perfil, mientras uses la plataforma. Podés borrar tu cuenta cuando quieras desde tu perfil («Borrar mi cuenta»): se borran tu perfil, tus datos de contacto, a quién seguís y tus mensajes, y te bajamos de los partidos que todavía no se jugaron. Los resultados de partidos ya jugados quedan sin tu nombre, porque también son el historial de las otras personas que jugaron. Las fichas que un predio tiene de vos como cliente (reservas, cobros) son de ese predio y las conserva él.
El resto de lo que guardamos tiene un plazo, y después se borra o se le saca el dato personal:
- La lista de espera de un turno lleno: 30 días.
- La lista de espera de una clase llena (tu nombre, tu WhatsApp y lo que declaraste para anotarte cuando se libere un lugar): 30 días. Se borra antes si salís de la lista o si borrás tu cuenta.
- Las notas que tu profe anota sobre cómo vas en las clases (solo las ve él: ni vos, ni el predio, ni nadie más): 2 años. Se borran antes si tu profe las saca o si borrás tu cuenta.
- Una reseña que le dejaste a un profe (la estrella y una línea, con tu nombre de pila y la inicial): 3 años. Desaparece antes si la sacás o si borrás tu cuenta.
- Un pedido de fijo: 90 días.
- Un pedido de clase a un profe: 90 días.
- El chat de un partido: 1 año (el chat en sí cierra a las 24 h de jugado).
- Un mensaje a otro jugador (o la respuesta a su historia, que queda en la conversación): 1 año. Borrarlo lo deja de mostrar al instante, pero la fila queda hasta el plazo por si alguien lo denuncia.
- Con quién tuviste una conversación y cuándo fue el último mensaje: 1 año desde ese último mensaje.
- Un reclamo de «no puedo entrar a mi cuenta», ya resuelto: 90 días.
- Un pedido de «sumen este predio»: pasado 1 año le sacamos el teléfono; el conteo de cuánta gente lo pidió queda.
- Los registros de seguridad (cada entrada a tu cuenta con la ciudad, provincia y país aproximados desde donde entraste, los intentos que fallaron, los frenos por abuso): 180 días.
- Los registros de errores del servidor (ruta, código y hora; sin datos de ninguna persona): 30 días.
- Una baja de partido: 1 año.
- Una denuncia: 2 años.
- El registro de quién hizo qué en el panel de un predio (una reserva cargada, un cobro, una ficha corregida): 2 años. Al borrar la ficha de un cliente, su nombre sale de ese registro.
- Una devolución por Mercado Pago que falló, ya resuelta: 5 años (es un comprobante).
- Las métricas propias de uso: 180 días.
- Un pack de clases que le compraste a un profe (cuántas clases, cuántas usaste y qué pagaste), ya terminado: 5 años. Es el comprobante de la compra.
- Un arrepentimiento de compra (tu nombre, tu WhatsApp y lo que aclaraste), ya cerrado: 3 años. Es el comprobante de que lo ejerciste y de cómo lo resolvimos.
- Un pedido tuyo de acceso, corrección o borrado de datos, ya resuelto: 2 años. Es el comprobante de que lo contestamos en término.
- Tu inscripción a un sorteo: 1 año.
- Un pedido de alta de un predio, ya decidido: 2 años.
- El chat del grupo de un profe: 1 año.
- Un código de acceso por WhatsApp: 7 días (el código vence a los pocos minutos; esto es cuánto queda la fila).
- Un aviso que el equipo de un predio o un profe nos mandó desde su panel (una falla o una idea), ya resuelto: 1 año.
- Una nota interna nuestra sobre un predio, una persona o un trámite (lo que se habló, para no preguntar dos veces lo mismo; ningún predio la ve): 2 años. Si borrás tu cuenta, las notas sobre vos se borran.
- El aparato donde activaste los avisos del navegador: mientras los tengas activos; sin usarse, 180 días. Se borra antes si los desactivás, si salís de tu cuenta en ese aparato o si la borrás.
- Qué aviso del navegador te mandamos (para no mandártelo dos veces): 90 días.
- Una alerta «avisame si se libera» (el predio o la zona, el día y la franja que buscabas): vence sola al terminar el día buscado y se borra 30 días después. Se borra antes si la sacás o si borrás tu cuenta.
- Tus avisos de la app (te aceptaron en un partido, se llenó, cambió el horario, falta la seña, confirmaron tu resultado): 90 días. Se borran antes si borrás tu cuenta.
- Los momentos que la app te muestra una sola vez (se armó tu partido, subiste de categoría, el sobre de figuritas): 90 días. Se borran antes si borrás tu cuenta.
- Cuando avisás «Hoy juego», el horario en que podés jugar: lo ven solo tus amigos y hasta la medianoche, y la fila se borra a los 7 días. Se borra antes si lo sacás o si borrás tu cuenta.
- Lo que elegís en el prode (quién gana cada partido) y la ciudad de tu tabla: 90 días. Se borra antes si borrás tu cuenta.
- Una historia (la foto o el video, el texto, a quién etiquetaste, quién la vio, los me gusta y las respuestas): está 24 horas en el inicio de la gente que te sigue y queda en tu perfil para siempre, salvo que al subirla elijas 30 días o 24 horas. Deja de verse al instante si la borrás o borrás tu cuenta. Desde que deja de verse la guardamos 30 días más por si alguien la denuncia, y después se borra del todo; una denunciada se guarda lo que se guarda la denuncia.
Menores
La cuenta de jugador está disponible desde los 13 años. Entre los 13 y los 17 se puede tener cuenta y usar la app, y para anotarse a una clase hace falta el WhatsApp de un adulto responsable: es ese contacto el que usa el predio y el profe, no el del chico, y un menor de esa edad no entra al grupo de WhatsApp de la clase. Abajo de los 13 no se abre cuenta — a un chico lo anota un adulto (por ejemplo, la escuelita de un predio), y la ficha guarda el nombre y el WhatsApp de ese adulto como responsable, no del chico. No armamos un perfil público para nadie que se declare menor.
Tus derechos
Tenés derecho de acceso a tus datos personales en forma gratuita, a intervalos no inferiores a seis meses, salvo que acredites un interés legítimo (Ley 25.326, art. 14 inciso 3).
Podés pedirnos ver los datos que tenemos tuyos, corregirlos o borrarlos: contestamos dentro de los 10 días corridos (acceso) o 5 días hábiles (corrección o borrado), como pide la ley. Por WhatsApp a este número, o completá este formulario, sin necesidad de tener cuenta:
La Agencia de Acceso a la Información Pública, órgano de control de la Ley 25.326, tiene la atribución de atender las denuncias y reclamos que se interpongan con relación al incumplimiento de las normas sobre protección de datos personales.
Cambios
Si esta política cambia, actualizamos la fecha de arriba. Un cambio importante lo vas a ver anunciado en la app antes de que aplique.